El concepto de hospeda se reinventa y evoluciona constantemente. Inversionistas van y vienen, pero las propiedades se mantienen. La pregunta importante se reduce a ¿cómo reducir riesgos y maximizar utilidades en el ramo hotelero?

Por Carlos Adams,

Director de Promoción de Franquicias de Hoteles City Express

El turismo es un poderoso motor económico mundial que beneficia a muchas personas, segmentos o actividades económicas: enriquece el Producto Interno Bruto (PIB) regional y nacional, incrementa la calidad de vida de las personas que se encuentran cercanas a las principales rutas de negocios y zonas turísticas al detonar mayor número de empleos, beneficia a los gobiernos estatales, municipales y a las principales empresas de cada entidad en el desarrollo de una infraestructura apropiada para los viajeros que requieren de un servicio de hospedaje de calidad y con estándares internacionales.

México se ubica en lugar número 10 de los países con mayor número de visitantes internacionales en el mundo, de acuerdo a  las últimas cifras publicadas por la Organización Internacional del Turismo (OIT), con 29.1 millones de turistas durante el 2014.  En el continente Americano, México se posiciona en el segundo lugar, tan sólo detrás de Estados Unidos, mientras que Canadá y Argentina ocupan el tercer y cuarto lugar respectivamente.

De acuerdo a datos proporcionados por el INEGI en su informe “Estadísticas a propósito del Día Mundial del Turismo”, de cada 100 pesos gastados en actividades turísticas, 89.8 son aportados por turistas residentes en México (turismo interno). Con esto, la actividad turística generó 2.3 millones de puestos de trabajos, que representan el 5.9 del total nacional en el año 2015.

Todo esto para entender la importancia de nuestro país en el sector turístico a nivel global y la relevancia de su impacto a nivel nacional. Lo cual nos da pie a cuestionarnos sobre el gran potencial que ofrece nuestro territorio como destino turístico y de negocios, así como los retos y oportunidades que implica un proyecto de inversión inmobiliaria con traje de hotel.

Para aquellos inversionistas que encuentren atractivo el considerar un proyecto hotelero dentro de su portafolio de negocios, e inclusive para los actuales hoteleros independientes que por diversos motivos han sido sujetos a esta gran transformación en el sector, les comparto siete consejos que no deben dejar pasar en un proyecto hotelero:

  • Análisis: Es un período muy importante donde se ejecuta el proceso de investigación y análisis para conocer de manera general el tipo de inversión que se está pretendiendo llevar a cabo.
  • Estructura del Negocio: Para ello es fundamental tener un plan claro y una estrategia bien definida del proyecto de inversión. Para tener una visión objetiva, es importante realizar un estudio de mercado y aterrizar el modelo financiero incluyendo costos, rendimientos y retorno de inversión.
  • Capital de inversión: Es muy importante contar con el capital necesario al tipo de inversión del proyecto. Para ello no sólo hay que considerar los gastos de construcción, sino también el flujo necesario para arrancar el negocio como: capital de trabajo, pre-operativos y gastos financieros. Para esta etapa, puede ser muy estratégico el contar ya con un terreno con excelente ubicación.
  • Financiamiento: Si no cuentas con el total del capital de inversión, una alternativa es solicitar financiamiento a través de una institución bancaria. Sólo asegúrate de no endeudar más allá de lo que te permite liquidar el flujo.
  • Modelo exitoso de Franquicia: Cuando empiezas desde cero nadie conoce la empresa y aún menos tu producto. Si estas considerando un modelo de franquicia, es importante acercarse a aquellas empresas que han mostrado éxito en su crecimiento, una excelente reputación y solidez en su operación y desarrollo.
  • Desarrollo del proyecto: Es una etapa crucial del proyecto, cualquier diferencial que incremente el presupuesto impactará directamente el rendimiento de la inversión, muy importante estar acompañado de empresas con gran experiencia. En estos tiempos un buen desarrollo, debe pensar de manera inclusiva, integrar prácticas ambientales y considerar elementos que conlleven a la reducción de desperdicio, ahorro de energía y cuidado en los consumos de agua, entre otras medidas sostenibles.
  • Franquicia, administración y operación: Finalmente, si el inversionista no cuenta con experiencia en el sector hotelero, es importante considerar una franquicia reconocida que cuente con excelente presencia y con las herramientas comerciales y tecnológicas para posicionar la propiedad, y un experto en administración y operación que acompañe al inversionista. Hoy en día un servicio que anticipa las necesidades del huésped con instalaciones modernas, funcionales y convenientes, marca la diferencia. En resumen, es importante considerar todo lo que importa al viajero, ya sea de placer o negocios, cuando esta fuera de casa.

México se ha convertido en uno de los países más atractivos para inversión  y desarrollo de nuevos negocios del sector turístico en Latinoamérica. Al cierre del 2015 nuestro país alcanzó un estimado de 32 millones de visitantes y se estima que la cifra aumentará un 10% este año.

Este crecimiento exponencial nos reta a construir un aproximado de 180 mil nuevas habitaciones para cumplir con la demanda que el sector turístico en nuestro país requiere. Y no sólo se trata de construir cuartos bonitos para los turistas, sino que hay que ir más allá en función al medio ambiente, practicidad, personalización, estándares internacionales, certificaciones y sobre todo, un modelo de negocio altamente rentable que permita asegurar un buen retorno de inversión para forjar una inversión 100% patrimonial.