El crecimiento en el sector de la construcción estará condicionado a la continuidad del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), aseguró Jaime Salazar Figueroa, presidente del consejo de administración de ExpoCihac.

Por Noé Álvarez

Durante la inauguración de la 30° edición de ExpoCihac, el empresario adelantó que al cierre del 2018 espera que la industria se cotice en 500 mil millones de pesos y para el próximo año pueda llegar a 724 mil millones aproximadamente, pero depende mucho de la decisión que se tome respecto a la continuidad del NAIM.

Argumentó que si las cosas transcurren en calma, no sería difícil alcanzar un crecimiento de entre 2.5% y 2.9% durante 2019, pero si se llegara a cancelar el megaproyecto, el impacto podría ocasionar que el sector no alcance los pronósticos y se estanque en 50% de lo que se espera para el siguiente año, es decir cerca de 360 mil millones de pesos.

“Podemos ver que el tema de la consulta del aeropuerto va a tener un impacto trascendental en la inversiones, lo bueno es que el presidente electo aseguró que se van a garantizar todos los contratos y todos los derechos de las personas participantes, aunque esto no es suficiente”.

Refirió que de continuar con el proyecto en Texcoco, se va a retomar el ritmo de crecimiento de los últimos años, pues en la actualidad hacen falta un millón de viviendas para las nuevas familias de las cuales una gran parte podría colocarse en la zona del nuevo aeropuerto.

Enfatizó que los constructores se encuentran a la espera de cuál será el Plan Nacional de Desarrollo e Infraestructura del siguiente gobierno, así como la conformación de todas las áreas estratégicas y la procedencia de los recursos para el financiamiento de los programas de trabajo.

NO HAY SERIEDAD

Asimismo, Salazar Figueroa señaló que en el tema de la consulta ciudadana no hay seriedad por parte del nuevo gobierno, pues no cuenta con un sustento sólido y legal, de modo que se puede correr el riesgo de que algunas inversiones sensibles puedan huir a economías más estables como Estados Unidos o China.

“Si con menos de 500 mil personas se van a decidir el futuro de una inversión tan importante como esta, me parece que hay una falta de seriedad por parte del presidente electo y me parece que es más propaganda política que una decisión racional con miras al largo plazo”.