La inversión pública en infraestructura continuará en niveles bajos, si los proyectos a largo plazo en este  sector  no  cuentan  con planeación ni sustento para que los empresarios confíen en la solidez de la siguiente administración.

Por Noé Álvarez

Texto publicado en la revista Tu Guía En Concreto no. 73

Eduardo Ramírez Leal, presidente nacional  de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), comentó que las inversiones públicas alcanzarán 600 mil millones del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) en este año, es decir, 2.4% del Producto Interno Bruto nacional, una cifra baja que se viene arrastrando desde hace 10 años.

“Uno  de  los   pendientes   de la   actual    administración    es la planificación de  proyectos que nunca ha tenido sustento, aunque existe la Ley de Planeación y el Plan Nacional de Desarrollo, ya que algunas de las construcciones que se ejecutan no necesariamente son estratégicos o primordiales”, dijo.

Aseguró que el sector privado cerrará el año con inversiones por 2 billones de pesos y un crecimiento de 1.5%, aunque en el último trimestre de 2018 esperan una desaceleración en el ritmo de crecimiento debido al proceso de transición sexenal y el cierre anticipado del gasto público que frenará algunas obras.

Indicó que la prioridad para el equipo encabezado por Andrés Manuel López Obrador es entender que el país necesita crecer ordenadamente, es por ello que desde los colegios, así como las federaciones de ingenieros civiles y arquitectos deben participar activamente con el fin de permear en el desarrollo de infraestructura a largo plazo para que no se genere discrecionalidad del gobierno sobre cuál proyecto se debe ejecutar.

Asimismo, refirió que es necesario impulsar y  consolidar  la participación de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) de la construcción, a través de instrumentos que faciliten el financiamiento, funcionamiento, liquidez,  capacitación  para promover una cultura laboral de especialización.

“Para ello, es necesario aplicar adecuadamente la Ley de Asociaciones Público-Privadas, permitiendo un  crecimiento ordenado, eficiente  y  expedito  en un contexto de competencia y transparencia” indicó.

 Refirió que esto se puede lograr si el gobierno canaliza sus recursos para obras que son estratégicas para los mexicanos, con el fin de dar competitividad y crecimiento no sólo en la industria de la construcción, sino en todas las industrias, de tal forma que se cumplan los pronósticos de crecimiento de 2.5% en 2019 y 3.0% en el período 2020-2022.

 El nuevo gobierno debe hacer una reingeniería de dónde se deben canalizar los recursos que México necesita y para lo cual hemos propuesto a todos los candidatos presidenciales la creación del  Consejo Nacional de Infraestructura, que sea quien determine lo que México y sus 32 estados.