El instituto Nacional de Suelo Sustentable (INSUS) cambiaría su lógica operativa durante los próximos seis años, dejará de ser una dependencia encargada de regularizar el suelo y la propiedad, para erigirse como el gran impulsor de la política nacional de suelo.

Por David Romero

José Iracheta, director del INSUS, explicó que para consolidar la nueva vocación de esta dependencia han establecido tres objetivos fundamentales, los cuales van desde generar certeza jurídica sobre la propiedad, consolidar las áreas urbanas formales y consolidar el mercado secundario de vivienda en México.

Enfatizó que si bien el problema de irregularidad es grande en el país –entre 6.3 y 7.5 millones de predios–, la visión anterior de esta dependencia no preveía que este situación se convertiría en una bola de nieve, misma que crece día con día hasta confinar a 30 millones de familias a vivir en zonas de riesgo o con rezagos de infraestructura y servicios.

Se calcula que el crecimiento de los predios mal ubicados, con rasgos de informalidad, oscila entre 90 mil y cien mil lotes anuales. Del mismo modo, una de cada cuatro viviendas en México no tiene certidumbre en la tenencia, ya que no poseen título de propiedad que le permita acceder a créditos bancarios –a través de esta garantía–, vender, heredar o transferir la propiedad, incluso si se contempla la transmisión de bienes entre familiares.

“Una vez establecida la política nacional de vivienda y de suelo, la idea es sumar a todos los actores del sector, trabajar juntos con desarrolladores, inversionistas, gobiernos estatales y municipales para conformar proyectos. No se trata de que llegue el  gobierno federal a comprar reserva y que otro desarrolle, sino colaborar todos bajo una perspectiva real de desarrollo y planeación urbana”.

Sobre cómo gestionar comentó que hay un abanico gigantesco de instrumentos que se han puesto en práctica en muchos países como es la conformación de fideicomisos o fomentar la participación de los desarrolladores sociales. ”Hay una variedad muy grande de esquemas que vamos a analizar”.

Por último, el funcionario indicó que será importante reconocer al INSUS como una especie de facilitador de la política de suelo. “Esperamos que eventualmente haya recursos, pero el mensaje que quiero transmitir es que no hacen falta demasiados recursos, lo que hace falta es simplemente coordinación, es un entendimiento entre todos”.