Carlos Martínez Velázquez, propuesto como director general del INFONAVIT para el próximo sexenio, considera necesario impulsar una nueva política de vivienda enfocada a incentivar dentro de la industria inmuebles de mejor calidad, apegados al programa internacional de asentamientos urbanos de ONU- Hábitat.

Por Ariana Cruz Abeyro

En su intervención durante el Foro Universitario de Vivienda, realizado en la Universidad Anáhuac, Martínez Velázquez señaló que el organismo a su cargo  trabajará de la mano el resto de las dependencias del sector para establecer los lineamientos que deberá seguir la industria para la edificación de vivienda adecuada.

“Es necesario que  los desarrolladores de vivienda puedan crear una oferta capaz de adecuarse a un espacio urbano sustentable, que se encuentre cerca de los centros de trabajo, sea accesible y asequible como lo establece el documento de la Organización de las Naciones Unidas (ONU)”.

Sobre el tema de accesibilidad, enfatizó que si bien se cuidará la calidad crediticia del Instituto para darle rentibilidad a los ahorros de los trabajares, buscarán -con todo el sector- generar mecanismo que permitan a los derechohabientes obtener un crédito con mejores condiciones, sobre todo en tasas.

“Una vez que estemos dentro del Infonavit se va a hacer una revisión a fondo de los costos y los riesgos,  por parte de los órganos tripartitos que implica el infonavit, para analizar las ventajas competitivas que tiene el instituto, ya que ninguna la banca tiene una recaudación fiscal por nómina que implica que tienes en términos relativamente un bajo costo de originación del dinero, aspecto que no es el caso de la banca tradicional”.

De acuerdo con datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) en México existen 10.8 millones de derechohabientes  en situación de rezago habitacional, debido a que no pueden ejercer un crédito hipotecario por encontrarse dentro del rubro que menos ingresos refleja.

Por otro lado, Martínez Velázquez reveló que para atender a los trabajadores también analizarán esquemas de regeneración para la vivienda abandonada, de manera que ésta permita atender a la población con ingresos menores a 2.5 salarios mínimos.

“En México existen existen cinco millones de casas abandonadas y 7 millones de familias demandan un hogar, lo que significa una oportunidad para acoplar las viviendas que fueron abandonadas por cuestiones de calidad o por localizarse alejadas de la mancha urbana y atender a grupos en rezago”, expresó. 

En cuanto al financiamiento de renta, señaló que el INFONAVIT no puede destinar recursos hacia este rubro y explicó que si bien puede adaptarse a las necesidades de los trabajadores, siempre estarán restringidos al marco legal del instituto y basándose en el artículo 123 constitucional fracción XII.

No afiliados

Durante la charla, Carlos Martínez señaló que la implementación de una política de vivienda coordinada con todos los sectores financieros del país es necesaria para satisfacer la demanda del sector no afiliado.

Explicó que la demanda de vivienda por parte del sector No Afiliado, no puede atenderse desde el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (INFONAVIT), ya que es una dependencia que por mandato constitucional se encuentra enfocada a los trabajadores.

“El Infonavit ofrece financiamientos a trabajadores que cotizan, lo que se podría analizar es la incorporación de los jóvenes que perciben un sueldo por honorarios, por que finalmente se encuentran dentro de la legalidad, para los No afiliados se deberán buscar alternativas” comentó.

Reunión con desarrolladores

Adelantó que se reunirá durante la primera quincena de noviembre con representantes de empresas y trabajadores, para establecer las bases de operación del instituto para el próximo sexenio, documento que será presentado en la segunda quincena de noviembre.

Finalmente aseguró que trabajará de la mano con el nuevo gobierno y en apego a la nueva política nacional de vivienda.