Han pasado ya las cenas navideñas, los intercambios, los suéteres de reno, los roperazos, las compras de último momento, los recalentados, la sidra y las visitas de la familia. Ya sin el arbolito en la casa y con los propósitos del año bien claros, es tiempo de tomar las riendas de este 2019.

Seguramente, por muchos lados se escucha hablar de la cuesta de enero, lo que en términos prácticos es el resultado de una inadecuada planeación financiera en los gastos decembrinos. Inclusive, hay quien trae arrastrando deudas desde noviembre, con las compras del Buen Fin. Si los gastos fueron superiores a los ingresos, la cuesta de enero se podría reflejar a lo largo de todo el año.

“En esta época del año que se cuenta con dinero extra, se cree que se puede gastar sin consecuencias. La realidad es que las complicaciones financieros se presentan cuando se gasta sin planear. Para nosotros, un esquema de finanzas sanas donde exista el ahorro, es primordial para la tranquilidad de las familias mexicanas”, destacó Arturo Zambrano, gerente de estrategia de productos de Seguros Monterrey New York Life.

Lo que bien comienza, bien termina, por lo que se puede hacer frente a la cuesta de enero, mediante una proyección financiera para lo que resta del año. Primero que nada, se deben tener muy claros los gastos fijos, como son: el pago de renta (en caso de estar rentando), servicios como luz y agua, transporte, alimentación y por qué no, un poco de diversión.

Ya con estos gastos bien detectados, es momento de hacer un plan de pagos para cumplir en tiempo y forma con las compras que se hicieron. Ahora sí, llegó el momento de hablar del ahorro, ese que prometiste hacer pero que se ve tan lejano e imposible, pero recuerda, nada es imposible.

Para entrar en materia, es preciso señalar que sólo 44% de los mexicanos tiene el hábito de ahorrar y 29% de ellos lo hace en esquemas informales como alcancías, botes de galletas, tandas y cajas de ahorro, por mencionar sólo algunos de ellos. Si estás convencido que este año ahorras porque ahorras, te damos a conocer algunos puntos importantes:

  • Contrata un instrumento financiero. Un Seguro de Vida, un fondo de ahorro o de inversión, una cuenta bancaria.
  • Elige el monto. Lo ideal es que ahorres entre 10% y 30% de tus ingresos. Determina el monto que realmente vas a portar y trata que éste se mantenga.
  • Define tu objetivo. Saber para qué utilizarás el dinero te incentivará a mantener tu propósito.
  • Decidir el tiempo. Es momento de pensar en grande, establece plazos mayores a 5 años, la recompensa será mucho mayor.
  • Rendimientos. De nada sirve ahorrar si el dinero no genera intereses o rendimientos adicionales.
  • Aportaciones adicionales. Ya habiendo establecido el monto de ahorro de cada mes, si llegarás a recibir un pago no esperado, ahórralo, valdrá la pena.

“Dicen que los mexicanos no ahorran, cosa que sí hacemos pero con un inconveniente, la gran mayoría lo hace por medio de instrumentos no reconocidos como la tanda o debajo del colchón. Una opción segura y con beneficios es ahorrar nuestro dinero en un Seguro de Vida, los cuales ofrecen doble beneficio, ya que además del ahorro, protegen al asegurado y a su familia en caso de llegar a hacer falta”, agregó Arturo Zambrano.