El 1 de diciembre toma posesión como titular del Poder Ejecutivo Federal, Andrés Manuel López Obrador, su gobierno tendrá como reto cumplir sus numerosas promesas de campaña, sin afectar la estabilidad económica que tiene el País, dentro de un entorno externo adverso y con un trabajo fragmentado en los tres niveles de gobierno.

Por Víctor M Ortíz Niño

Texto publicado en la revista Tu Guía En Concreto no. 72

“El reto principal es cómo le va a hacer el nuevo gobierno para lograr las peticiones de la población en cuanto a reactivación económica y aumento del poder económico, sin romper con los fundamentos de estabilidad que los mercados van a estar pidiendo” señaló Jorge Gordillo Arias, director de Análisis Económico y Bursátil de CI Banco.

En plática con Grupo en Concreto, el especialista precisó que la nueva administración federal deberá empatar lo que se prometió en campaña con los problemas derivados del entorno externo, por el alza de tasas de interés en economías desarrolladas, misma que pondrá presión al financiamiento de economías emergentes, lo que le dará menos margen de maniobra a estas para plantear mayor holgura en impulsos económicos.

Por su parte, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) señala en su Informe de Evaluación de la Política de Desarrollo Social 2018, que uno los principales retos que enfrentará la nueva administración es que los distintos órdenes de gobierno trabajan de manera fragmentada; y dadas las múltiples causas de los problemas sociales, la coordinación interinstitucional es un componente fundamental en la política social; sin embargo, en pocas ocasiones es un elemento considerado en el diseño de las políticas y, en menor medida, en la implementación de estas.

Gordillo Arias expuso que la transición gubernamental va a ser bastante positiva, porque se han hecho las cosas bien, además de que hay buenas señales, por parte de la administración entrante y la administración que termina, precisó que los principales problemas existentes son la falta de crecimiento, la inseguridad y la desigualdad.

“En el aspecto económico hay estabilidad, aunque la inflación ha subido, pero está en niveles muy por debajo del promedio de los últimos 20 años, la deuda subió, pero ya está en tendencia descendente, al igual que el déficit fiscal”.

“El primer año del sexenio siempre es complicado porque hay una curva de aprendizaje y muchos proyectos se detienen para ver cómo funciona el gobierno, por lo que es de esperar en 2019 un PIB del 2%, con una inflación de 3.8%, una tasa de interés de fondeo de 7.75% y un cierre del peso frente al dólar de 19.0 unidades”, opinó el analista.