Los bloqueos ferroviarios en Michoacán provocan un incremento aproximado entre 500 mil y un millón de pesos por día en el costo de traslado de mercancías vía terrestre, informó Eduardo Solís, presidente ejecutivo de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA).

Por Ariana Cruz Abeyro

En conferencia de prensa, el líder automotriz llamó a los gobiernos federal y local para la liberación de todos los tramos de vías que se encuentran obstruidos por la CNTE.

Precisó que la industria requiere de la aplicación del Estado de Derecho en la región, puesto que no se pueden realizar bloqueos a las vías federales de comunicación e indicó que las empresas Ferromex y Kansas City Southern México ya han presentado denuncias al respecto.

Asimismo, solicitó a la Cámara de Diputados que realice los llamados pertinentes para lograr la resolución de conflictos a la brevedad y recomendó no reprimirse en cuanto a la aplicación del Estado de Derecho.

Indicó que el bloqueo del tramo Caltzontzin no solamente detiene al sector automotriz, puesto también se encuentran involucrados otros sectores, tanto de la manufactura como de la agricultura, deteniendo a una gran parte del país reflejando fuertes impactos en la economía mexicana.

Conflicto manufacturero en Tamaulipas

Eduardo Solís externó su preocupación ante el conflicto entre trabajadores y empresas manufactureras en Tamaulipas, puesto que en esa región se fabrica 80% de las autopartes que se envían a Estados Unidos, lo que podría provocar una desestabilización en el mercado.

Explicó que la situación ha generado que las empresas consideren retirarse de Tamaulipas, acción que traería repercusiones directas en la producción automotriz, puesto que en Matamoros se encuentran ubicados los proveedores más importantes de la industria.

Refirió que las plantas no pueden salir de la entidad, puesto que tienen un acuerdo con las empresas automotrices y en caso de hacerlo deben informarlo a la industria y garantizar el abasto de autopartes.

Detalló que los hechos ocurridos en esa entidad provocaron que siete plantas se mantuvieran a la expectativa, así como el cierre de tres plantas tanto en México como en Estados Unidos, lo que orilló a las empresas a establecer acuerdos con respecto a los contratos de los trabajadores.

Por otro lado, mencionó que la prolongación del conflicto ha impedido que nuevas inversiones arriben a esa región, puesto que nuevas empresas han decidido no instalarse en ese estado y buscar opciones en otras entidades o naciones.