Representantes de la industria automotriz piden al Gobierno Federal mantener el decreto que regula la importación de autos usados, el cual se vence el próximo 31 de marzo con la finalidad de mantener los niveles de impacto fiscal, ambiental y de seguridad pública.

Por Ariana Cruz Abeyro

Guillermo Rosales Zárate, director general de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), señaló que la propuesta regulatoria para la importación de autos usados mantendrá los mismos términos bajo los que se encuentra actualmente.

De acuerdo con cifras presentadas por la asociación, durante el 2018 se registró un incremento de 14.7% en cuanto a la colocación de vehículos usados al cerrar el año con 141 mil 752 unidades, lo que significa 18 mil 114 más que en 2017.

En conferencia de prensa, refirió que los cifras alcanzadas durante el año anterior aun no representan riesgos para la industria automotriz, puesto que aun no se llega a los niveles registrados en 2006, periodo en el que se vendieron un millón 500 mil vehículos chatarra.

Detalló que la venta de vehículos usados representó el 18% en comparación con la colocación de vehículos nuevos, mientras que para el 2018 se ubicó en el 10% de las ventas totales, aspecto que refleja la importancia de contar con un marco regulatorio en ese sentido.

Refirió que a lo largo del 2018 realizaron un llamado al Servicio de Administración Tributaria (SAT) para que se lleve a cabo un ajuste en las reglas generales de comercio exterior, con el objetivo de frenar la defraudación fiscal que refleja la importación de autos usados.

Al respecto mencionó que los importadores de vehículos utilizan títulos de propiedad que no cumplen con estándares impuestos por la normatividad del gobierno de Estados Unidos y sus correlativos en los gobiernos de los estados de la unión, pero que son permitidas para validar el ingreso de vehículos chatarra al país.

Explicó que ante una limitante en la  definición en las reglas de importación que aplica el SAT, los vehículos considerados pérdida total en Estados Unidos ingresan al país tras un cambio en el título de propiedad, el cual es expedido por el vendedor y no por el departamento de vehículos de motor.