México debe evolucionar en materia de valuación de inmuebles

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México está a la vanguardia en valuación inmobiliaria, atento a los cambios en el exterior e interior, con reformas que obligan a estar capacitados para saber resolver los problemas que se presenten, pero sobre todo para dar una seguridad a los clientes, señaló Olga Manrique Contreras, primera mujer mexicana en recibir la certificación MAI de parte de Appraisal Institute.

Olga Manrique Contreras, quien forma parte del equipo de valuación de Newmark Knight Frank (NKF) México, señaló que si son adecuadas las normas, no debería aplicarse examen para poder ejercer la profesión, ya que en la mayoría de las dependencias o instituciones se tiene que hacer una evaluación para lograr un registro, además de que el principal problema que enfrentan los valuadores es la falta de información al realizar una investigación de mercado, así como la corrupción.

Por esta razón, México se encuentra en cierta desventaja ante la globalización y la tecnología, como la utilización de drones que han tenido un fuerte impacto en la valuación de inmuebles y en el sector agropecuario.

“En este sector hace ya tiempo que la tecnología sustituyó al papel, la cinta métrica y cámaras fotográficas, por medidores láser, tabletas o computadoras portátiles, y hoy los drones la están revolucionando nuevamente”, señaló Olga Manrique Contreras.

Agregó que en México, por su ubicación geográfica, se encuentra en una región altamente sísmica, lo que significa vivir en una incertidumbre, más aún con lo que se vivió con el sismos del 19 de septiembre del 2017, por lo que es muy importante la participación de los valuadores, ya que en su mayoría son ingenieros y arquitectos, en la reconstrucción de las zonas afectadas de la Ciudad de México y el país, para conocer el costo de los daños, tener un valor comercial del inmueble o para efectos de aseguramiento.

“A México le tomó tiempo interesarse en trabajos relacionados al riesgo sísmico, sin embargo, la determinación del escenario de daños ocasionados por los terremotos de 2017, que afectaron a un gran número de la población, obligan a una solución y entre las tareas de los valuadores está reportar las afectaciones que se entienden como pérdida de valor directo o indirecto, como las que registraron edificios, infraestructuras e instalaciones”, dijo.

Uno de los sectores afectados por los terremotos fue el de los inmuebles considerados históricos o sacros y el principal reto en este tipo de inmuebles, fue conocer lo que se requirió para su reconstrucción y en especial, el caso de la Basílica de Guadalupe, que fue parte de un capítulo aparte en el recientemente celebrado Congreso Mundial de Valuadores y su futura afectación por un desastre natural.

En este caso, el objetivo fue conocer la finalidad del avalúo, que es muy probable que se solicite para efectos de aseguramiento, lo que implica aplicar uno de los tres métodos de valuación, que sería el de Valor de Reposición Nuevo (VNR), el cual representa el costo actual para reproducir un bien, con sus mismas características, ya que éste inmueble es considerado monumento histórico por el  Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), y patrimonio arquitectónico por el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) y son pocos los valuadores expertos en este tema.

“Por lo tanto, se deben determinar acciones de preservación del patrimonio histórico y cultural y los valuadores, para un mejor desempeño, unirnos como gremio para que quienes requieren de nuestro servicio no pongan las reglas del qué hacer, sino que seamos los valuadores quienes llevemos la batuta, lograr minimizar la corrupción, y unidos estar en posición de exigir a las autoridades acabar con este mal”, puntualizó.

El Appraisal Institute ha sido en más de 80 años, la organización líder en el mundo de profesionales de la tasación y ha fomentado los estándares más elevados de práctica a través de sus programas de designación, educación, proceso de revisión por pares, investigación y publicaciones.