En un comunicado de prensa, Citibanamex Seguros precisa que la pérdida de una persona cercana es una de las experiencias más difíciles y dolorosas de enfrentar a lo largo de la vida, además de que el proceso puede tornarse en una situación agobiante para los familiares, por el dolor de la pérdida y los asuntos por resolver, sobre todo los financieros. Ante ello realiza una pregunta básica.

Por Víctor M Ortíz Niño

¿Se ha preguntado si sus seres queridos sabrán qué hacer para reclamar su seguro de vida en caso de que falleciera? En el texto se indica que no existe un nivel de preparación para resolver este tipo de situaciones, y si a lo anterior se suma que probablemente exista un desconocimiento de la familia sobre sus posesiones, éste momento se torna aún más complicado.

Ante ello comparte ocho recomendaciones básicas para organizar adecuadamente sus asuntos personales y “no heredar problemas” en caso de fallecimiento.

  1. Tome un momento para reflexionar. Considere el papel que tomará su familia para asumir sus responsabilidades, determine posibles herederos del patrimonio construido y seleccione cuidadosamente a una persona de confianza que resguardará los papeles y documentos de relevancia.
  2. Haga un inventario de negocios, seguros, inversiones y deudas. Sin duda, hacer un inventario patrimonial con el monto total al que ascienden los bienes que pose como muebles, inmuebles, cuentas bancarias, fondos de inversión, seguros, joyas, obras de arte y vehículos, hará más fácil el proceso a la hora de realizar o ejecutar un testamento.
  3. Resguarde sus documentos. Guarde todos los documentos importantes en un lugar seguro y accesible, como un cajón o una caja fuerte. Es aconsejable hacer copias para la persona designada como apoderado y/o beneficiario y guardarlos en una memoria USB.

Algunos de los documentos que debe resguardar son: pólizas de seguro de vida, el último testamento con fecha, acta de nacimiento, acta de matrimonio, pasaporte, convenios funerarios, escrituras de la casa u otros bienes, actas constitutivas de los negocios, últimas declaraciones de impuestos, identificación oficial, acciones u otros títulos de valor y datos de deudores y acreedores.

  1. Prepare un directorio de datos personales. Este documento le ayudará a la persona de confianza a identificar a quiénes se debe consultar o notificar. Considera tener a la vista datos de localización, como teléfono particular y dirección, de padres, cónyuge e hijos; asesor (abogado, albacea, tutor de hijos, aseguradora, contador, médico familiar, etc.) u organizaciones a las que perteneces que deban informarse.
  2. Notifique a la persona de confianza que tiene un seguro de vida. Comparta datos como el nombre de la aseguradora y los beneficiarios; estos serán de mucha utilidad.
  3. Cerciórese que los datos de sus pólizas de seguro de vida estén correctos. Uno de los trámites más comunes frente a un fallecimiento es el proceso para cobrar un seguro de vida, que, si bien se trata de gestiones que favorecerán a la familia, en ocasiones se puede convertir en un proceso tedioso. Errores como escribir mal en la póliza su nombre, fecha de nacimiento o algún dato del beneficiario, pueden postergar el cobro.
  4. Realice un balance de sus deseos. Cree un balance de lo que desearías, sin pensar en lo que los demás puedan opinar de usted. Escriba una relación de solicitudes que faciliten a su familia a tomar las decisiones, como la ejecución del testamento, donación de órganos, vida artificial cuando no exista remedio para la enfermedad y detalles funerarios, entre otros.
  5. Redacte sus últimos consejos. Sería un gran detalle escribir una carta a tu cónyuge, hijos, familiares o amigos más cercanos extendiéndoles los mejores consejos que puedan aplicar en su vida personal, entre ellos uno muy valioso: siempre prever, proteger su patrimonio y no heredar problemas a sus sucesores.