La equidad de género continúa como uno de los temas pendientes del sector vivienda en México Durante el sexenio pasado, las mujeres obtuvieron únicamente 43% de las acciones con subsidio, de acuerdo con información del SNIIV.

Por David Romero

A pesar de ser uno de los principales compromisos de Rosario Robles Berlanga como titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), la distribución equitativa de los apoyos para vivienda continuará como reto para el sector de la vivienda en la presente administración.

De acuerdo con el Sistema Nacional de Información e Indicadores de Vivienda (SNIIV), de las 967 mil 092 acciones de vivienda generadas entre 2013 y 2018, únicamente 418 mil 396  fueron otorgadas a alguna mujer, con una derrama cerca a los 20 mil 295 millones 882 mil 882 pesos, 8 mil millones menos de los distribuido a la población varonil.

Durante la administración pasada, cuatro de cada 10 pesos de subsidio que otorgaba la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi) benefició a una mujer. Situación que puede explicarse por el tipo de acción realizada; por ejemplo, de las 638 mil 371 viviendas nuevas que se colocaron con subsidio, 243 mil 925 fueron para este género –150 mil 521 menos que las realizadas entre hombres–  mcon un presupuesto aproximado a los 14 mil millones de pesos.

Durante su gestión al frente de la Sedatu, Rosario Robles impulsó la creación del “cuarto rosa”, programa que consistía en obras de mejoramiento o ampliación de vivienda, esquema que si bien tuvo un impacto en una mayor atención al género femenino, ya que representó casi el 60% de las soluciones totales bajo esta modalidad, sólo alcanzó un monto cercano a los mil 342 millones de pesos.

Otro esquema que mayor dinamismo entre las mujeres fue la autoproducción con una participación del 60% y una derrama cercana a los 3 mil 566 millones de pesos, sobre todo en entidades como el Estado de México, Puebla y Tabasco, quienes concentraron tres de cada diez acciones.

Otras desigualdades  

Otro rubro donde se observa la desigualdad dentro del sector es la seguridad de la tenencia, ya que –de acuerdo con el estudio Diagnóstico del derecho a la vivienda digna y decorosa 2018– del total de viviendas propias a nivel nacional que poseen escrituras, 40.8 por ciento tienen a una mujer como titular o cotitular de la propiedad.

Detalla que en el ámbito urbano esta cifra crece a 43.5%, mientras que en el ámbito rural sólo tres de cada diez viviendas corresponden a una mujer. “En el caso de las viviendas habitadas por población indígena, solo en 30.9% cuentan con escrituras a nombre de una mujer”.

El documento realizado por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) también señala que de las 32 millones de viviendas particulares habitadas cerca de 117 millones de personas, sólo el 30% están jefaturadas por mujeres.

“En el caso de las viviendas jefaturadas por mujeres, hubo un aumento de casi cinco puntos porcentuales, al pasar de 24.5 a 29 por ciento, la Ciudad de México fue la entidad con el porcentaje más alto (35.6), y Nuevo León y Zacatecas reportaron los porcentajes más bajos (23.6 y 23.8, respectivamente)”.