La Huasteca Potosina es bien conocida por ser un destino de aventura debido a sus impresionantes cascadas y paisajes que te permiten realizar actividades extremas. Pero si en esta ocasión estás buscando algo diferente y lo que quieres es escaparte de la realidad, la Huasteca ofrece a sus visitantes tres lugares surrealistas.

Jardín Escultórico Edward James Las Pozas

Un espacio único en el mundo y claro ejemplo del surrealismo es este museo donde el cielo es el techo. Compuesto por figuras de concreto en una especie de laberinto y que forman parte de la naturaleza del lugar, el Jardín Escultórico Edward James Las Pozas, fue sacado de la imaginación del inglés, que conforme soñaba sus construcciones pedía que fueran realizadas.

Cada escultura tiene un fin, ya que Edward James tenía la firma idea de proteger la vegetación del lugar. En un total de 37 hectáreas podrás encontrar esculturas como: El Portón de San Pedro y San Pablo, La Torre de la Esperanza o La Escalera al cielo.

Como parte de la naturaleza del lugar, el jardín cuenta con diversas pozas y cascadas en las que podrás meterte a disfrutar del agua. Cabe mencionar que este lugar funcionó por mucho tiempo como un balneario, sin embargo, en la actualidad ya sólo se permite el acceso a las pozas por unos momentos.

Museo Leonora Carrington Xilitla

Ubicado en el centro del Pueblo Mágico de Xilitla e inaugurado en octubre de 2018, el Museo de Leonora Carrington es el segundo espacio en San Luis Potosí dedicado a la artista del surrealismo.

El museo alberga 63 esculturas, algunas de gran formato y una exposición de 25 máscaras de bronce en formato pequeño, así como 2 tapices de lana, grabados, fotografías, dibujos, 5 litografías y herramientas de trabajo de la artista.

Debido a que Leonora Carrington viajó varias veces a Xilitla para visitar a Edward James quien fungió como su Mecenas para el desarrollo de sus obras, es que se decidió instalar el museo en esta zona.

Castillo de la Salud, Beto Ramón

A tan solo 40 minutos de Xilitla, en el municipio de Axtla de Terrazas, se encuentra el Castillo de la Salud de Beto Ramón, un espacio dedicado a la sanación.

Beto Ramón fue un médico tradicional náhuatl que se dedicó a estudio, cultivo y aprovechamiento de las plantas con fines curativos. Su interés y conocimiento de la botánica, herbolaria y medicina tradicional lo llevaron a crear en 1974 el Castillo de la Salud.

Al recorrer esta colorida construcción podrás conocer sobre herbolaria y sus aplicaciones para el alivio de diversos padecimientos. Para complementar la experiencia, podrás ser testigo de una limpia para una sanación más profunda, dentro de la Casa del Curandero un chamán realizará un ritual tradicional con diversas plantas al mismo tiempo que reza una oración en lengua náhuatl, una experiencia liberadora.

También podrás adquirir gran cantidad de productos como, jarabes, jabones, cremas, champús, etc., todos hechos a base de plantas curativas originarias de la región Huasteca y que ayudarán a la sanación de distintos males.